El 24 de agosto de 2006, en Praga, la Unión Astronómica Internacional vota para degradar a Plutón del noveno planeta desde el Sol a uno de las docenas de planetas enanos conocidos.
La riqueza hizo que Cornelius Vanderbilt IV, conocido como Neil, tuviera el mundo a sus pies. Pero eligió caminos que lo alejaron de la alta sociedad y de su familia.